Danza de las Tijeras:
La danza de las tijeras forma parte del folclore peruano, el cual se practica en las regiones de Ayacucho, Huancavelica, Apurímac. En cada lugar se representa de distinta forma y presenta características propias. Fue reconocida en el 2010 por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por su valor simbólico y antigüedad.
La danza de las tijeras es un baile mágico religioso que representa a los espíritus de la Pachamama, Apus o deidades ancestrales. El concepto deviene del antropólogo y escritor José María Arguedas, el cual fue un gran estudioso del folclore peruano; él difundió esta danza y convirtió a los danzaq en personajes literarios (La agonía de Rasu Ñiti).
Huaylas:
El Huaylas es un género de baile y música andino peruano de origen precolombino. La danza representa el vistoso galanteo del macho a la hembra, del chiuaco o zorzal. Es muy conocido y difundido en todo el Valle del Mantaro, entre los departamentos de Junín y Huancavelica, en los pueblos de Pilcomayo, Cochas, Huancayo, Chilca, Azapampa, La Punta, Viques, Huacrapuquio, Huayucachi, Sapallanga, Huancán, Chupuro, Chongos y Pucará. El origen exacto de esta danza se desconoce, la única referencia que se tiene es que pertenece al Valle del Mantaro, donde se ejecuta este estilo de Huayno, muy típico con sus paradas y alegría. Originalmente simbolizaba la plantación de la papa y se ejecutaba con flautas y tambor. El zapateo característico puede ser una reminiscencia de la época.
El Huaylas es un género de baile y música andino peruano de origen precolombino. La danza representa el vistoso galanteo del macho a la hembra, del chiuaco o zorzal. Es muy conocido y difundido en todo el Valle del Mantaro, entre los departamentos de Junín y Huancavelica, en los pueblos de Pilcomayo, Cochas, Huancayo, Chilca, Azapampa, La Punta, Viques, Huacrapuquio, Huayucachi, Sapallanga, Huancán, Chupuro, Chongos y Pucará. El origen exacto de esta danza se desconoce, la única referencia que se tiene es que pertenece al Valle del Mantaro, donde se ejecuta este estilo de Huayno, muy típico con sus paradas y alegría. Originalmente simbolizaba la plantación de la papa y se ejecutaba con flautas y tambor. El zapateo característico puede ser una reminiscencia de la época.
La Diablada:
Danza originaria de la región del Altiplano (Perú - Bolivia). En el Perú es en el departamento de Puno donde se ha desarrollado. Sobre su origen existen muchas versiones, pero al parecer esta danza se origina en la mente afiebrada de un grupo de mineros que quedaron atrapados en una mina y al salir los diablos a llevar sus armas se encomendaron a la Virgen del Socavón y como por milagro apareció el Arcángel San Gabriel, espada en mano vence a los diablos y los mineros al ser rescatados danzan la diablada y le ponen el nombre de Virgen de la Candelaria por el fuego que vieron en la mina.
Actualmente la Diablada ha sufrido diversas modificaciones, sobre todo coreográficas, pues antes se bailaba en grupo de dos filas, a los acordes de una banda de músicos. Durante el desenvolvimiento de la danza los danzarines se desplazan con bastante agilidad, dando espectaculares saltos, movimientos feroces, lanzando sordos gruñidos y carcajadas infernales.
La Huaconada:
La huaconada es una danza ritual en donde un grupo de hombres sumamente respetables del pueblo, llamados "Huacones", los cuales representan un consejo de ancianos. Los primeros tres días de enero son la máxima autoridad del pueblo. Ellos portan látigos "tronadores", máscaras y narices semejantes al cóndor, aluden a una justicia mítica, sagrada y correctiva.
En la danza hay dos tipos de Huacones, los viejos vestidos de forma tradicional y con máscaras que imponen respeto y miedo y los más jóvenes con indumentarias menos sobrias, coloridas y con máscaras que muestran miedo, sorna o burla. La danza es entrecruzada en donde los más ancianos tienen más posibilidad de expansión y de movimiento mientras los otros muestran más estrechez y desasosiego. Es una representación escenográfica donde participa la comunidad en conjunto. Para celebrar la "Huaconada" vienen de todas las partes del país. La celebración central se realiza en el pueblo de Mito en Concepción, Junín. Los Huacones van con toda su representación por toda la región. Muchos viajeros llegan desde lejos a ver la recreación de la Huaconada y para participar en ella.
Los Negritos:
El baile de los Negritos, una de las danzas más populares del centro peruano - Huánuco -, nos habla con ironía del rigor de la colonia, aquel tiempo en que los esclavos cultivaban caña en las haciendas huanuqueñas. Sin embargo, por esos curiosos quiebres que dan las tradiciones, ha pasado a ser un festivo modo de expresar cariño al Niño Jesús. Las cofradías de los "negritos" salen a recorrer la ciudad, luciendo sus máscaras y sus mejores galas. En el elenco de danzantes destacan los corochanos, personajes que representan a los caballeros españoles pero con aires bufonescos.
Sus inicios se pierden en el año de la colonia cuando los hombres de color fueron traídos al Perú desde Cafre y otros pueblos del Africa para los trabajos en las haciendas, la minería y los conventos. Es muy importante señalar el Decreto promulgado por Ramón Castilla sobre la libertad de los negros el 13 de diciembre de 1854. A partir de esta fecha, conjugando el nacimiento del Niño Dios, las cofradías nombre que proviene del lugar de origen desde donde fueron traídos, organizados con muchas limitaciones en las haciendas, hicieron su aparición en las calles. Los danzantes al son afroide del bombo visitaban los nacimientos y las iglesias. Allí bailaban y bebían. Los dueños de los nacimientos en recompensa les invitaban huarapo, shacta, años después el locro. Así lo hicieron los años sucesivos y de esta manera se institucionalizó el baile y Danza de los Negritos.
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